Estamos inmersos en la sociedad del aprendizaje, donde los
estudiantes son protagonistas, responsables, constructores de su propio conocimiento,
es un proceso que demanda intervenir para contribuir a que el estudiante migre
de la heteronomía a la autonomía.
Sin duda, el estudiante que logre migrar con éxito, será
alguien que aprenda a aprender para la vida misma, que agudice sus sentidos de solución
de problemas y asi poder innovar.
En esta modalidad el docente brinda apoyo y orienta, motiva,
anima y sirve de guía durante todo el proceso.
Un estudiante en línea presenta nuevos retos, desafíos, actitudes,
saberes, exigencias, ventajas y compromisos, tiene a su disposición una serie
de elementos que le permiten buscar y obtener información para el autoaprendizaje
y no depende del docente para tener acceso a ello, profundiza como el considere
adecuado. No espera a que el docente le indique lo que tiene que hacer, toma un
papel activo al involucrarse en el proceso como responsable de su aprendizaje.
No esta sujeto a espacios físicos con horarios restringidos, es libre y se
autorregula, determina como, cuando y donde estudia, se hace protagonista de su
papel como estudiante. A pesar de ser flexible, también se compromete a
administrar sus actividades académicas, ya que existen tiempos de entrega. La
principal herramienta que tiene es la red (internet) por lo que dispone de basto
material en el momento en que surge una duda o inquietud. El estudiante adopta
una actitud critica y creativa al cuestionar e investigar nuevas formas de
aprender y así construir más conocimientos.
El verdadero aprendizaje no se basa en consumir ideas o información,
si no de apropiarnos del conocimiento.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario